Nara suele aparecer en casi cualquier ruta por Japón por una razón muy evidente: es la ciudad de los ciervos. Pero después de conocerla creemos que quedarse únicamente con esa imagen sería simplificar muchísimo lo que realmente ofrece.
Nara fue capital de Japón entre los años 710 y 784 y conserva algunos de los templos y santuarios más importantes del país. Aquí puedes entrar en uno de los mayores edificios de madera del mundo para encontrarte frente a un Buda de 15 metros, caminar entre cientos de linternas de piedra hasta un santuario sintoísta, recorrer jardines japoneses y terminar el día paseando entre las antiguas casas de comerciantes de Naramachi.
Y sí, entre medias aparecerán los famosos ciervos de Nara prácticamente por todas partes.
La mayoría de viajeros visita Nara como excursión de un día desde Kioto u Osaka, y es perfectamente posible. De hecho, en esta guía vamos a centrarnos principalmente en esa opción: te contamos qué ver en Nara en un día, en qué orden visitar los lugares, cómo llegar, cuánto cuestan las entradas, cómo moverte y dónde están todos los imprescindibles en nuestro mapa.
Índice del artículo
- Qué ver en Nara: nuestros imprescindibles
- Mapa de Nara con todos los lugares que visitar
- Ruta por Nara en un día
- ¿Se puede ver Nara en un día?
- Cómo llegar a Nara desde Kioto
- Cómo llegar a Nara desde Osaka
- ¿Kintetsu-Nara o JR Nara? ¿Qué estación es mejor?
- Cómo moverse por Nara
- Los ciervos de Nara: consejos importantes antes de darles de comer
- Cuánto cuesta visitar Nara en un día
- Dónde comer en Nara y qué probar
- ¿Merece la pena dormir en Nara?
- Qué ver en Nara si tienes 2 días
- Mejor época para visitar Nara
- Consejos para visitar Nara
- Preguntas frecuentes sobre visitar Nara
- Nuestra opinión sobre Nara
Qué ver en Nara: nuestros imprescindibles
Aunque Nara tiene atractivos suficientes para pasar más de un día, la mayoría de los lugares que consideramos imprescindibles están concentrados alrededor del Parque de Nara. Esto permite hacer una ruta bastante completa caminando y sin perder demasiado tiempo en transportes.
Estos son los lugares que no nos perderíamos.
1. Kōfuku-ji
Si llegas a Kintetsu-Nara, Kōfuku-ji es una de las primeras grandes visitas que encontrarás de camino al parque y un buen punto para comenzar la ruta.
El templo tiene más de 1.300 años de historia y formó parte del conjunto de templos que convirtió a la antigua Nara en uno de los grandes centros religiosos de Japón. Dentro del complejo destacan el Chūkondō o Salón Dorado Central, el Tōkondō y el Museo del Tesoro Nacional, donde se conserva una importante colección de esculturas budistas.
Hay, eso sí, algo muy importante que debes saber actualmente: la famosa pagoda de cinco pisos de Kōfuku-ji está inmersa en una gran restauración y permanece oculta por una estructura de obra. Los trabajos están previstos hasta 2031, por lo que no esperes encontrar actualmente la imagen clásica de la pagoda que aparece en muchas fotografías antiguas de Nara. El propio templo confirma que el resto de espacios, como el Museo del Tesoro Nacional y el Chūkondō, continúan abiertos durante las obras.
El horario general de visita de los edificios de pago es actualmente de 9:00 a 17:00, con último acceso a las 16:45.
Desde aquí puedes continuar caminando directamente hacia el Parque de Nara.
2. Parque de Nara y sus ciervos
Aquí empieza probablemente la imagen que tienes en la cabeza antes de visitar Nara.
El Nara Kōen es un enorme espacio verde que se extiende alrededor de algunos de los principales templos y santuarios de la ciudad. No es un parque cerrado al uso: los caminos, templos y zonas verdes se van mezclando entre sí, por lo que durante buena parte de la ruta estarás entrando y saliendo de él prácticamente sin darte cuenta.
Y por todas partes están sus habitantes más famosos.
Actualmente viven alrededor de 1.400 ciervos en la zona de Nara y, aunque están acostumbrados a la presencia humana, es importante recordar que son animales salvajes. Su relación con la ciudad se remonta a la tradición sintoísta: según la leyenda vinculada a Kasuga Taisha, una de sus divinidades llegó a esta zona montada sobre un ciervo blanco. Los ciervos terminaron siendo considerados animales sagrados y actualmente están protegidos como Monumento Natural.
Por todo el parque encontrarás puestos que venden shika senbei, unas galletas preparadas específicamente para ellos. Es el único alimento que debes darles.
Seguro que has visto vídeos en los que los ciervos parecen hacer una reverencia antes de recibir una galleta. Algunos lo hacen, pero no esperes que todos sean tan educados: cuando ven comida pueden ponerse bastante insistentes.
Nuestro consejo es que no saques todas las galletas a la vez. Dales una cada vez y, cuando se terminen, enseña las manos vacías. La guía oficial recomienda precisamente mostrarles que ya no tienes comida para que pierdan el interés. Nunca les des comida humana, papel o plástico y tampoco los provoques ni intentes sujetarlos.
El Parque de Nara es gratuito y está abierto permanentemente.
3. Tōdai-ji y el Gran Buda de Nara
Si tuviéramos que elegir una sola visita monumental de Nara sería esta.
El Tōdai-ji fue terminado originalmente en el siglo VIII y es uno de los grandes templos budistas de Japón. Antes de llegar al edificio principal atravesarás la enorme puerta Nandaimon, custodiada por dos impresionantes estatuas Niō de unos ocho metros de altura.
Después aparece el Daibutsuden o Salón del Gran Buda, uno de los edificios de madera más grandes del mundo.
Pero lo realmente impresionante está dentro.
El Daibutsu de Nara alcanza aproximadamente 15 metros de altura, está realizado en bronce y su construcción movilizó recursos de todo el país durante el siglo VIII. Incluso después de haber visto muchos templos en Japón, las dimensiones de la estatua y del propio pabellón impresionan.
En la parte posterior del Gran Buda encontrarás además una de las curiosidades del templo: una columna con un pequeño agujero en su base del que tradicionalmente se dice que tiene el mismo tamaño que uno de los orificios nasales del Daibutsu. La tradición relaciona conseguir atravesarlo con alcanzar la iluminación en una vida futura.
Actualmente la entrada al Daibutsuden cuesta 800 ¥ para adultos y 400 ¥ para niños de 6 a 12 años. Existe también una entrada conjunta para el Daibutsuden y el Museo Tōdai-ji por 1.200 ¥ para adultos.
El horario del Daibutsuden cambia según la época del año:
De abril a octubre: 7:30–17:30.
De noviembre a marzo: 8:00–17:00.
Precisamente por eso merece la pena llegar temprano a Nara.
4. Nigatsudō, una de las mejores vistas de Nara
Este lugar falta en vuestra guía actual y yo no lo dejaría fuera.
Nigatsudō forma parte del complejo de Tōdai-ji, pero está situado algo más arriba en la ladera. Desde el Daibutsuden puedes continuar caminando por senderos y escaleras de piedra hasta llegar a su estructura de madera.
Y aquí está una de sus mayores ventajas: desde la terraza se tienen unas vistas preciosas sobre Nara.
Además, la visita es gratuita y está abierta las 24 horas, por lo que no dependes de horarios de entrada. La propia oficina oficial de turismo de Nara señala el atardecer como uno de los mejores momentos para disfrutar de sus vistas.
Si haces Nara en un día, nosotros lo incluiríamos inmediatamente después de Tōdai-ji antes de continuar hacia Kasuga Taisha.
5. Kasuga Taisha
Desde Nigatsudō puedes continuar atravesando la zona oriental del parque hasta Kasuga Taisha, uno de los santuarios sintoístas más importantes de Nara.
Y en este caso el camino forma parte de la visita.
A medida que te acercas aparecen cientos de linternas de piedra cubiertas de musgo entre los árboles. Dentro del santuario encontrarás también numerosas linternas de bronce colgadas de los edificios, creando una de las imágenes más reconocibles de Nara.
Puedes recorrer gratuitamente buena parte del recinto, mientras que el acceso especial al área del santuario principal cuesta actualmente 700 ¥.
El horario general del santuario es:
Marzo–octubre: 6:30–17:30.
Noviembre–febrero: 7:00–17:00.
La zona de visita especial del santuario principal funciona generalmente de 9:00 a 16:00, aunque determinados días permanece cerrada o modifica sus horarios debido a ceremonias religiosas.
Aunque no quieras pagar por acceder a la parte interior, nosotros llegaríamos igualmente hasta aquí. El camino de las linternas y el entorno del santuario justifican la visita por sí solos.
6. Jardín Isuien
Si tienes tiempo suficiente y te gustan los jardines japoneses, Isuien es uno de los mejores complementos a la ruta monumental.
Está muy cerca de Tōdai-ji y utiliza la técnica japonesa del shakkei o paisaje prestado, incorporando elementos del paisaje exterior como parte visual de la composición del jardín.
La entrada incluye tanto el jardín como el Museo Neiraku y actualmente cuesta 1.200 ¥ para adultos.
Abre de 9:30 a 16:30, con último acceso a las 16:00, y normalmente cierra los martes. También existen periodos de cierre por mantenimiento a finales de diciembre/principios de enero y durante parte de septiembre.
Aquí haríamos una distinción importante: si solamente tienes un día y quieres verlo todo, Isuien es opcional. Preferimos hacer Tōdai-ji, Nigatsudō, Kasuga Taisha y Naramachi sin correr antes que meter el jardín a costa de ir mirando constantemente el reloj.
7. Yoshikien, la alternativa gratuita a Isuien
Justo al lado de Isuien tienes otra opción que muchas guías pasan por alto: Yoshikien.
Es un jardín japonés más pequeño compuesto por diferentes espacios paisajísticos y tiene una ventaja muy interesante para los viajeros extranjeros: la entrada es gratuita mostrando el pasaporte.
Abre del 1 de marzo al 27 de diciembre, normalmente de 9:00 a 17:00, con último acceso a las 16:30.
Si vais justos de presupuesto o simplemente queréis conocer un jardín japonés sin dedicar tanto tiempo como a Isuien, nos parece una alternativa muy buena.
8. Naramachi
Después de varias horas de templos y santuarios, Naramachi enseña una cara completamente diferente de Nara.
Es el antiguo barrio de comerciantes de la ciudad y todavía conserva calles estrechas y numerosas machiya, las tradicionales casas de madera japonesas. Muchas se han transformado en cafeterías, tiendas, pequeños museos, galerías y alojamientos.
No hay una única atracción que tengas que visitar obligatoriamente. Precisamente la gracia de Naramachi está en caminar sin una ruta demasiado rígida, entrar en alguna tienda, tomar algo y disfrutar del barrio con calma. La propia oficina de turismo de Nara recomienda perderse por sus callejuelas como la mejor manera de conocerlo.
En el corazón del barrio también se encuentra Gangō-ji, un templo con una historia estrechamente relacionada con los orígenes del budismo japonés.
Si visitas Nara en un día, Naramachi nos parece un lugar perfecto para terminar la ruta antes de regresar a Kioto u Osaka.
Mapa de Nara con todos los lugares que visitar
Para que puedas organizar mejor la excursión, en este mapa hemos situado los principales lugares que mencionamos en la guía:
Kintetsu-Nara Station · JR Nara Station · Kōfuku-ji · Parque de Nara · Tōdai-ji · Nigatsudō · Isuien · Yoshikien · Kasuga Taisha · Naramachi · Gangō-ji · Palacio Heijō.
Lo interesante al verlos sobre el mapa es comprobar que Kōfuku-ji, Nara Park, Tōdai-ji, Nigatsudō, Kasuga Taisha y Naramachi forman una ruta bastante natural a pie. Por eso no creemos que necesites utilizar transporte público constantemente para una primera visita.
Ruta por Nara en un día
Aquí cambiaríamos bastante el orden del post anterior.
Si llegas por Kintetsu-Nara, nuestra ruta sería:
Kintetsu-Nara → Kōfuku-ji → Parque de Nara → Tōdai-ji → Nigatsudō → Kasuga Taisha → Naramachi → estación.
No entendemos Nara como una ciudad donde ir tachando lugares rápidamente. Gran parte de la experiencia está precisamente en los caminos que conectan los templos, los ciervos que aparecen por el parque y las pequeñas paradas que vas haciendo.
Intentaríamos llegar sobre las 8:00–8:30. A esas horas puedes disfrutar del parque con bastante más tranquilidad y Tōdai-ji ya está abierto durante buena parte del año.
Empezaríamos por Kōfuku-ji y entraríamos después en el Parque de Nara. Desde allí continuaríamos hasta Tōdai-ji, donde dedicaríamos alrededor de una hora entre la puerta Nandaimon, el Daibutsuden y los alrededores.
Después subiríamos hasta Nigatsudō. Desde allí seguiríamos caminando hacia Kasuga Taisha, atravesando una de las partes más bonitas y tranquilas del parque.
Tras visitar el santuario, volveríamos progresivamente hacia el centro y terminaríamos la tarde en Naramachi.
Si quieres visitar Isuien, lo encajaría antes o después de Tōdai-ji. Si el día empieza a quedarse corto, sería uno de los primeros lugares que eliminaríamos de la ruta.
Con esta organización puedes conocer perfectamente lo esencial de Nara en unas 7–9 horas, aunque el tiempo final dependerá muchísimo de cuánto te entretengas con los ciervos, templos, comida y fotografías.
¿Se puede ver Nara en un día?
Sí. Para una primera visita creemos que un día es suficiente.
La mayor parte de los imprescindibles se concentra alrededor del Parque de Nara y las distancias son perfectamente asumibles caminando. La propia guía oficial sitúa Kintetsu-Nara a solo cinco minutos andando del parque, mientras que desde JR Nara son unos 15 minutos.
Esto no significa que Nara solamente merezca un día.
Si tienes dos días puedes visitar con más tranquilidad jardines y museos, acercarte al antiguo Palacio Heijō o ampliar la ruta hacia otros grandes conjuntos históricos de la prefectura.
Pero si estás haciendo una primera ruta por Japón y tienes que repartir los días entre Tokio, Kioto, Osaka, Hiroshima y el resto de destinos, nosotros no sacrificaríamos una noche obligatoriamente para Nara. Una excursión de día completo está muy bien aprovechada.
Cómo llegar a Nara desde Kioto
Nara está a menos de una hora de Kioto y tienes fundamentalmente dos opciones: JR y Kintetsu.
Con JR, los trenes rápidos desde Kyoto Station tardan aproximadamente 41 minutos hasta JR Nara según la información oficial de turismo de Nara.
Kintetsu conecta Kyoto Station con Kintetsu-Nara y determinados servicios Limited Express realizan el recorrido en unos 34 minutos.
Aquí hay una diferencia importante que muchas veces se pasa por alto: Kintetsu-Nara está mejor situada para empezar la visita turística.
Desde Kintetsu-Nara tienes aproximadamente cinco minutos andando hasta Nara Park, mientras que desde JR Nara son unos 15 minutos.
Por tanto, si no dependes de un pase JR, compararía horarios y precio y probablemente elegiría Kintetsu por comodidad.
Si tienes un JR Pass o algún pase regional de JR que incluya el trayecto, entonces tiene todo el sentido utilizar JR.
Cómo llegar a Nara desde Osaka
Desde Osaka ocurre algo parecido.
Desde Osaka-Namba, Kintetsu conecta con Kintetsu-Nara en aproximadamente 34 minutos utilizando los servicios rápidos indicados por la oficina de turismo.
JR también conecta diferentes estaciones de Osaka con JR Nara. Como referencia, el trayecto desde Osaka Station ronda los 52 minutos y desde Namba alrededor de 49 minutos, dependiendo del servicio.
Por eso aquí tampoco diríamos simplemente que “JR es mejor” o “Kintetsu es mejor”. Depende fundamentalmente de dónde te alojes en Osaka y qué pase ferroviario tengas.
Si estás cerca de Namba y no necesitas utilizar JR, Kintetsu es especialmente cómodo porque te deja mucho más cerca del Parque de Nara.
¿Kintetsu-Nara o JR Nara? ¿Qué estación es mejor?
Para hacer una excursión de un día elegiríamos, en igualdad de condiciones, Kintetsu-Nara.
La razón no tiene ningún misterio: está más cerca de la zona que vas a visitar.
Desde Kintetsu-Nara puedes empezar prácticamente andando hacia Kōfuku-ji y Nara Park. Desde JR Nara también puedes hacerlo a pie, pero tendrás aproximadamente diez minutos adicionales de recorrido hasta la zona del parque.
Ahora bien, no pagaríamos más ni haríamos varios transbordos simplemente por llegar a Kintetsu-Nara si ya tienes incluido JR. Las dos estaciones sirven perfectamente para visitar la ciudad.
Cómo moverse por Nara
Para la ruta que proponemos en esta guía, prácticamente todo se puede hacer andando.
De hecho, creemos que es la mejor forma de conocer Nara porque el parque, los templos y los santuarios se integran unos con otros y utilizar un autobús para cada desplazamiento te haría perder parte del encanto.
Eso sí, Nara tiene autobuses urbanos y pueden ser muy útiles si llegas a JR Nara, si vas cansado o si quieres visitar lugares más alejados.
Existe además un Nara Park/Nishinokyo 1-Day Pass que en 2026 cuesta 600 ¥ para adultos y 300 ¥ para niños. Permite viajes ilimitados dentro de su área de cobertura e incluye lugares como Nara Park, Tōdai-ji, Kasuga Taisha, Kōfuku-ji, Naramachi, el antiguo Palacio de Nara, Yakushi-ji y Tōshōdai-ji.
Para la ruta de un día que proponemos nosotros no lo compraríamos automáticamente, porque haríamos casi todo andando. Puede resultar interesante si quieres ampliar la visita a Nishinokyo o reducir bastante las caminatas.
Los ciervos de Nara: consejos importantes antes de darles de comer
Este punto merece estar separado porque es probablemente la interacción con animales que más viajeros van a tener durante su visita.
Los ciervos no son animales domésticos. Están acostumbrados a convivir con personas, pero siguen siendo salvajes y pueden empujar, morder, dar cabezazos o intentar quitarte la comida.
Las normas básicas son muy sencillas:
- Dales únicamente shika senbei.
- No les des comida humana.
- No los molestes ni los persigas para conseguir una fotografía.
- No les enseñes una galleta para después esconderla o hacerles esperar.
- Mantén papeles, bolsas y mapas fuera de su alcance.
- Cuando no tengas más comida, enséñales las manos vacías.
La asociación encargada de su protección advierte expresamente de que papeles y plásticos pueden provocarles la muerte si los ingieren.
Con niños pequeños tendríamos especial cuidado, porque algunos ciervos pueden ponerse bastante impacientes cuando ven las galletas.
Cuánto cuesta visitar Nara en un día
Una de las ventajas de Nara es que no necesitas gastar demasiado para disfrutar de la ciudad.
Nara Park, Nigatsudō, buena parte de Kasuga Taisha, Naramachi y diferentes espacios históricos pueden visitarse gratuitamente. Incluso Yoshikien es gratuito para visitantes extranjeros mostrando el pasaporte.
El gasto principal serán los transportes desde Kioto u Osaka, la comida y las entradas que decidas pagar.
Para una primera visita, nosotros priorizaríamos claramente la entrada de Tōdai-ji (800 ¥) y después decidiríamos sobre el resto según el tiempo disponible.
Si añades el acceso especial de Kasuga Taisha son otros 700 ¥, mientras que Isuien cuesta 1.200 ¥.
Por eso Nara se presta bastante bien a adaptar el presupuesto: puedes hacer una visita estupenda pagando muy pocas entradas o ampliar la experiencia con jardines y museos.
Dónde comer en Nara y qué probar
Nara no tiene la fama gastronómica de Osaka, pero sí cuenta con varios productos propios que merece la pena conocer.
Kakinoha-zushi. Es probablemente una de las especialidades más características de Nara. Consiste en pequeñas porciones de sushi prensado, tradicionalmente con pescados como caballa o salmón, envueltas en hojas de caqui. La hoja ayuda a conservarlo y aporta parte de su personalidad, aunque no se come.
Yomogi mochi. Otro de los clásicos de Nara. El mochi incorpora artemisa japonesa, que le da su característico color verde, y suele rellenarse con anko. En el centro de Nara encontrarás establecimientos donde puedes ver cómo machacan la masa a gran velocidad antes de formar los mochis.
Miwa sōmen. Estos fideos muy finos son otra de las especialidades tradicionales de la prefectura de Nara y pueden servirse fríos o calientes dependiendo de la temporada.
Té y dulces japoneses. Naramachi es una de nuestras zonas favoritas para parar en una cafetería tradicional y descansar después de varias horas caminando.
Si solamente dispones de un día, tampoco perderíamos dos horas buscando un restaurante concreto al otro extremo de la ciudad. Intentaríamos comer en la zona de Naramachi, Higashimuki o Sanjō-dōri, que encajan naturalmente con la ruta.
¿Merece la pena dormir en Nara?
Para una primera ruta por Japón no es imprescindible, pero tiene ventajas.
La mayoría de excursiones organizadas y viajeros que llegan desde Kioto u Osaka aparecen durante las horas centrales del día. Dormir en Nara te permite disfrutar del parque y los alrededores de los templos a primera hora y al final de la tarde, cuando el ambiente cambia bastante.
También permite dedicar tiempo a Isuien, museos, Naramachi o zonas alejadas sin convertir el día en una carrera.
Si únicamente quieres conocer Tōdai-ji, Kasuga Taisha, los ciervos y los principales atractivos del parque, ir y volver en el día nos parece suficiente.
Qué ver en Nara si tienes 2 días
Con un segundo día no repetiríamos simplemente el Parque de Nara. Lo utilizaríamos para conocer otra parte de la historia de la ciudad.
Una de las opciones más interesantes es el antiguo Palacio Heijō, situado fuera del núcleo turístico principal. El antiguo recinto imperial permite entender la escala que tuvo Heijō-kyō cuando Nara era la capital de Japón.
También puedes ampliar hacia Nishinokyo, donde se encuentran templos históricos como Yakushi-ji y Tōshōdai-ji.
Otra posibilidad completamente diferente es visitar Hōryū-ji, cuyo conjunto forma parte de otro de los sitios Patrimonio Mundial de la prefectura.
Y si viajas en temporada de floración de los cerezos y dispones de tiempo adicional, Monte Yoshino es otro destino importante de la prefectura, aunque ya lo consideraríamos una excursión independiente y no una extensión rápida de la ruta urbana de Nara.
Mejor época para visitar Nara
Nara se puede visitar durante todo el año, pero primavera y otoño son especialmente bonitas por el paisaje del parque.
En primavera, los cerezos añaden todavía más atractivo a los templos y zonas verdes, aunque también aumenta considerablemente el número de visitantes.
En verano encontrarás temperaturas altas y bastante humedad, por lo que madrugar cobra todavía más importancia.
El otoño es una de las épocas más bonitas por los colores rojizos y amarillos alrededor de los templos y jardines.
En invierno hay menos vegetación, pero también puedes encontrarte con una Nara bastante más tranquila.
Más que obsesionarnos con una época concreta, si Nara forma parte de tu primera ruta por Japón la incluiríamos independientemente del mes.
Consejos para visitar Nara
Madruga. No solo por encontrar menos gente: Tōdai-ji abre muy temprano y empezar pronto te permite aprovechar muchísimo mejor la excursión.
Utiliza Kintetsu-Nara si horarios, precio y tus pases hacen que ambas opciones sean equivalentes. Está sensiblemente mejor situada para comenzar la ruta turística.
Lleva calzado cómodo. Aunque los puntos parezcan próximos en el mapa, al terminar el día habrás caminado bastante entre templos, parques y barrios.
No intentes visitar absolutamente todo. Para un día preferimos Kōfuku-ji + Nara Park + Tōdai-ji + Nigatsudō + Kasuga Taisha + Naramachi antes que añadir continuamente templos alejados.
Lleva algo de efectivo. Aunque Japón admite cada vez más pagos electrónicos, algunos templos y pequeños establecimientos continúan funcionando principalmente con efectivo. El propio Tōdai-ji indica actualmente pago en efectivo para sus entradas.
Y sobre todo, respeta a los ciervos. No son un decorado turístico: son animales salvajes protegidos y forman parte de la identidad histórica y religiosa de Nara.
Preguntas frecuentes sobre visitar Nara
¿Cuánto tiempo hace falta para ver Nara?
Para una primera visita recomendamos dedicar un día completo, aproximadamente entre 7 y 9 horas en la ciudad. Si quieres conocer jardines, museos y zonas alejadas del Parque de Nara, puedes dedicarle dos días.
¿Es mejor visitar Nara desde Kioto o desde Osaka?
Desde ambas ciudades es muy sencillo. Los trayectos más rápidos rondan aproximadamente los 30–50 minutos dependiendo de la estación, compañía y servicio, por lo que elegiríamos el origen según vuestra propia ruta por Japón.
¿Es mejor JR Nara o Kintetsu-Nara?
Para hacer turismo, Kintetsu-Nara está mejor situada, ya que Nara Park se encuentra aproximadamente a cinco minutos andando frente a unos 15 minutos desde JR Nara. Si tienes un pase JR que cubra el trayecto, JR Nara sigue siendo perfectamente válida.
¿Hay que pagar para entrar al Parque de Nara?
No. El parque es gratuito y está abierto permanentemente. Las entradas se pagan únicamente en determinados templos, santuarios, jardines y museos.
¿Se puede dar de comer a los ciervos?
Sí, pero únicamente debes darles las shika senbei que se venden específicamente para ellos. No debes ofrecerles ningún otro alimento.
¿Se puede visitar Nara sin utilizar autobuses?
Sí. Para una primera visita centrada en el Parque de Nara, Tōdai-ji, Nigatsudō, Kasuga Taisha, Kōfuku-ji y Naramachi, prácticamente todo puede recorrerse andando.
¿Merece la pena Nara si ya voy a visitar Kioto?
Para nosotros sí. Aunque ambas ciudades tienen un enorme patrimonio religioso, la experiencia es bastante diferente. Nara combina algunos de los templos más antiguos e importantes de Japón con un enorme parque, los ciervos y un ambiente bastante distinto al de Kioto.
Nuestra opinión sobre Nara
Nara es una de esas excursiones que sobre el papel parece sencilla —un parque, ciervos y algunos templos— pero que termina siendo mucho más completa de lo que esperas.
Tōdai-ji justificaría prácticamente por sí solo acercarse hasta aquí, pero creemos que la experiencia mejora mucho cuando no te limitas a llegar, ver el Gran Buda y volver a la estación. Subir hasta Nigatsudō, atravesar el bosque hacia Kasuga Taisha y terminar paseando por Naramachi permite conocer una Nara mucho más completa.
Si estás preparando una primera ruta por Japón, nosotros reservaríamos un día completo. No hace falta complicarlo mucho más: llegar temprano, recorrer la zona principalmente andando y dejar que una parte del día transcurra simplemente entre templos, caminos y ciervos.
Esperamos que nuestra guía de Nara te sirva de ayuda como punto de partida para organizar tu viaje. Cualquier duda recuerda que nos puedes contactar a través de info@megustairdeviaje.com o Instagram.