Fue un pueblo de pescadores que terminó convirtiéndose en el destino de veraneo de la realeza portuguesa en el siglo XIX. Y eso se nota: mezcla de ambiente local, zonas elegantes y naturaleza bastante potente.
Para ver Cascais al completo te recomendamos pasar unas 5–7 horas, es decir con medio día es suficiente.
Si vas desde Lisboa hay tren directo (40 min) y para moverte puedes hacer todo a pie. Nosotros fuimos en coche y es la opción que recomendamos.
-Centro histórico de Cascais
No es un casco histórico espectacular tipo ciudad monumental, pero funciona muy bien como conjunto.
Encontrarás calles empedradas típicas portuguesas, casas blancas con detalles en azul, pequeñas tiendas y restaurantes ambiente bastante cuidado. Históricamente, esta zona creció a partir de un pequeño puerto pesquero que fue ganando importancia hasta convertirse en destino aristocrático.
-Ciudadela de Cascais
Aquí empieza la parte histórica de verdad. Es una fortaleza del siglo XVI que protegía la entrada marítima a Lisboa, clave en una época donde el control naval era todo. Con el tiempo pasó a ser residencia de la familia real, luego residencia oficial presidencial y hoy mezcla museo, arte y hotel.
En nuestra opinión no es visualmente espectacular, pero sí importante a nivel histórico.
-Boca do inferno
No es un monumento, es naturaleza pura. Se trata de un arco y cavidad en roca caliza formados por la erosión del mar durante miles de años
Cuando el mar está fuerte, el agua entra y sale con violencia, generando ruido y un efecto bastante agresivo (de ahí el nombre).
Te recomendamos ir paseando hasta allí.
-Paseo costero hasta Boca do Inferno
El recorrido desde el centro hasta Boca do Inferno (unos 2 km) es uno de los mejores planes de Cascais. Tienes vistas constantes al Atlántico es un camino fácil y llano y tienes opción de hacerlo andando o en bici.
-Museo Condes de Castro Guimaraes
Es un palacete construido como residencia aristocrática y convertido en museo en 1931, con colecciones de arte, mobiliario y objetos históricos
Precio: 3 €
Bajo nuestro punto de vista es interesante si te gusta ese tipo de museos y la historia. No es un “must”, pero aporta contexto.
-Farol de Santa Marta
Uno de los puntos más fotogénicos de Cascais. Un faro construido en 1868 sobre una antigua fortaleza defensiva, que hoy incluye un pequeño museo sobre la historia marítima portuguesa.
Precio: 3–5 € aprox
Horario: aprox miércoles a domingo 10:00–17:00
Para nosotros merece la pena más por el entorno que por el interior Si no entras, no pasa nada. Pero la zona sí tienes que verla.
-Praia da Rainha
Una de las playas más pequeñas de Cascais. Está literalmente encajada entre rocas, muy cerca del centro.
Es una playa muy fotogénica pero poco práctica como para pasar el día.
-Praia da Ribeira (Praia dos Pescadores)
La playa más céntrica. No es una playa espectacular pero cuenta con fácil acceso, tiene bastante ambiente y está «cerca de todo»:
-Praia do Guincho
Esta playa es muy distinta. Es una playa abierta y por tanto hace mucho viento y tiene oleaje fuerte. El ambiente es más salvaje. Es famosa para surf, windsurf y kitesurf por sus condiciones
Para nosotros un imprescindible por ser más auténtica.
Aunque en Cascais no hay gran variedad de cosas para ver, es un sitio en el que merece la pena pasar una mañana, pasear, disfrutar de su costa y disfrutar de un plan tranquilo si tienes tiempo en tu ruta por Lisboa y alrededores.
Esperamos que esta ruta te sirva de ayuda para organizar tu viaje.
Cualquier duda recuerda que nos puedes contactar a través de
info@megustairdeviaje.com o Instagram.