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Qué ver en París: 25 lugares imprescindibles + mapa

Hay ciudades en las que puedes llegar con cuatro puntos apuntados y dejar que el viaje vaya surgiendo sobre la marcha. París no es precisamente una de ellas. No porque sea difícil de visitar, sino porque hay tantísimas cosas que ver que resulta muy fácil intentar meter demasiado, cruzar la ciudad varias veces sin necesidad o acabar dedicando horas a sitios que quizá no eran una prioridad para ti.

La Torre Eiffel, el Louvre, Notre-Dame o Montmartre son evidentes, pero París tiene bastante más. Hay barrios que merecen varias horas, iglesias cuyo interior sorprende mucho más que algunos monumentos famosos, jardines donde simplemente merece la pena sentarse un rato y algunos miradores desde los que probablemente tendrás mejores vistas que desde la propia Torre Eiffel.

En esta guía hemos seleccionado 25 lugares que realmente creemos que merece la pena ver en París, dando prioridad a una primera visita pero incluyendo también algunos sitios para quienes dispongan de cuatro o cinco días. No significa que tengas que verlos todos. De hecho, uno de nuestros principales consejos para París es precisamente el contrario: elige bien y agrupa las visitas por zonas.

Índice del artículo
  1. Qué ver en París: nuestros imprescindibles
  2. Mapa con todos los lugares que ver en París
  3. Otros lugares que ver en París si tienes más tiempo
  4. Excursiones desde París que merecen la pena
  5. Qué ver en París si tienes poco tiempo
  6. Qué reservar con antelación en París
  7. Nuestra selección: qué no nos perderíamos en un primer viaje

Qué ver en París: nuestros imprescindibles

  • 1. Torre Eiffel

Era imposible empezar por otro sitio.

La Torre Eiffel se construyó para la Exposición Universal de 1889 y, aunque nació rodeada de críticas, terminó convirtiéndose en el gran símbolo de París y probablemente en uno de los monumentos más reconocibles del mundo. Hoy alcanza los 330 metros y puede visitarse hasta la segunda planta o continuar hasta la cima.

Pero creemos que hay que separar dos cosas: ver la Torre Eiffel y subir a la Torre Eiffel.

Verla es imprescindible. Subir depende más de tus prioridades. La experiencia merece la pena, especialmente si es tu primera visita, pero las mejores fotografías de la propia torre obviamente no las obtendrás desde ella.

Para verla desde fuera nos quedaríamos sobre todo con Trocadéro, el Campo de Marte y algunos puntos junto al Sena.

Si quieres subir, reservaríamos con antelación. La web oficial vende diferentes entradas dependiendo de si utilizas ascensor, escaleras y de si llegas hasta la cima, y los horarios pueden variar según la fecha.

Nuestra opinión: aunque no subas, la Torre Eiffel es el único lugar que no eliminaríamos de ningún primer viaje a París.

[ENTRADAS TORRE EIFFEL]

  • 2. Trocadéro

Trocadéro no necesita demasiado tiempo, pero sí merece aparecer separado porque es probablemente el mejor lugar para ver la Torre Eiffel de frente.

Desde la explanada del Palais de Chaillot tendrás la imagen clásica, con la torre completamente despejada frente a ti. Después puedes bajar por los jardines, cruzar el Pont d’Iéna y llegar caminando hasta sus pies.

Si quieres hacer fotografías con relativamente poca gente, aquí sí merece la pena madrugar. Durante el resto del día es uno de los lugares más concurridos de París.

Y un detalle importante: no hace falta escoger entre Trocadéro y Torre Eiffel. Son parte de la misma visita.

  • 3. Pasear junto al Sena

El Sena no es simplemente el río que atraviesa París. Es uno de los elementos que ayuda a entender cómo está organizada la ciudad y conecta una cantidad enorme de monumentos.

Sus orillas permiten enlazar andando zonas como la Torre Eiffel, Musée d’Orsay, Louvre, Île de la Cité y Notre-Dame, y precisamente por eso uno de nuestros consejos sería hacer al menos parte de estos desplazamientos andando en lugar de utilizar siempre el metro.

Además, las riberas del Sena forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Si quieres verlo desde otra perspectiva, un crucero por el Sena es una de las pocas actividades muy turísticas de París que sí creemos que aportan algo diferente. Si puedes escoger horario, el atardecer o la primera hora de la noche tienen bastante más encanto que el mediodía.

[RESERVAR CRUCERO POR EL SENA]

  • 4. Arco del Triunfo

El Arco del Triunfo se levanta en el centro de Place Charles de Gaulle, donde confluyen doce avenidas, y marca uno de los extremos de los Campos Elíseos.

Napoleón ordenó su construcción después de la batalla de Austerlitz y bajo el monumento se encuentra actualmente la Tumba del Soldado Desconocido, cuya llama se reaviva cada tarde.

Pero hay otra razón por la que lo incluiríamos: su terraza es uno de nuestros miradores favoritos de París.

Desde arriba puedes entender perfectamente la geometría de la ciudad, ver los Campos Elíseos extendiéndose hacia Concorde y tener la Torre Eiffel dentro de la panorámica, algo que obviamente no ocurre cuando subes a la propia torre.

En 2026 el acceso a la terraza tiene tarifas diferentes según temporada y determinados días, por lo que comprobaríamos siempre el precio correspondiente a vuestra fecha antes de reservar.

Nuestra opinión: si solo quieres pagar por un mirador de París, el Arco del Triunfo sería uno de nuestros principales candidatos.

[ENTRADAS ARCO DEL TRIUNFO]

  • 5. Campos Elíseos

Desde el Arco comienza la Avenue des Champs-Élysées, que baja en línea prácticamente recta hacia Place de la Concorde.

Es una de las avenidas más famosas del mundo, aunque creemos que conviene gestionar un poco las expectativas: hoy tiene muchísimas tiendas internacionales, restaurantes y tráfico, así que no esperaríamos encontrar aquí el París más auténtico.

Aun así, merece recorrer al menos una parte porque forma parte del gran eje monumental de la ciudad y permite unir Arco del Triunfo, Grand Palais, Petit Palais y Place de la Concorde.

No le dedicaríamos una mañana entera. La utilizaríamos como parte del recorrido entre esos lugares.

  • 6. Pont Alexandre III

Muy cerca se encuentra el Pont Alexandre III, probablemente el puente más espectacular de París.

Se construyó para la Exposición Universal de 1900 y llama la atención por sus esculturas, sus grandes columnas coronadas por figuras doradas y las farolas art nouveau.

Pero además tiene una posición privilegiada: desde el puente puedes ver la cúpula dorada de Les Invalides hacia un lado y el Sena con la Torre Eiffel hacia el otro.

Es una parada breve, gratuita y que encaja perfectamente entre Campos Elíseos y Les Invalides.

  • 7. Les Invalides

La enorme cúpula dorada que verás desde buena parte de París pertenece al complejo de Les Invalides.

Luis XIV ordenó construirlo en el siglo XVII para alojar a soldados veteranos y actualmente alberga varios museos relacionados con la historia militar francesa. Sin embargo, la parte que atrae a muchos visitantes está bajo la cúpula: la tumba de Napoleón Bonaparte.

Si la historia militar no te interesa especialmente, podemos entender perfectamente que solo veas el exterior. Pero si quieres conocer la figura de Napoleón o dispones de varios días, el interior gana bastante interés.

  • 8. Musée d’Orsay

Si solo pudieras escoger un museo después del Louvre, nosotros elegiríamos probablemente el Musée d’Orsay.

Y no solo por sus obras.

El museo ocupa la antigua estación ferroviaria de Orsay, construida para la Exposición Universal de 1900, y conserva elementos tan reconocibles como sus enormes relojes.

Su colección es especialmente importante para entender el impresionismo y el postimpresionismo, con obras de Monet, Renoir, Degas, Cézanne y Van Gogh, entre muchos otros.

Creemos además que tiene una ventaja frente al Louvre: su tamaño resulta bastante más asumible. Puedes dedicar unas dos o tres horas y salir con la sensación de haber visto una parte importante del museo.

[ENTRADAS MUSEO DE ORSAY]

  • 9. Museo del Louvre

El Louvre merece bastante más que ir corriendo hasta la Mona Lisa, hacer una fotografía y salir.

El edificio fue primero fortaleza medieval y posteriormente residencia real antes de convertirse en museo. Solo su evolución explica buena parte de la historia de París y de Francia.

Actualmente alberga colecciones que recorren miles de años de historia: antigüedades egipcias y mesopotámicas, escultura griega y romana, pintura europea y algunas de las obras más conocidas del mundo.

Entre ellas están La Gioconda, la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia, pero intentar verlo absolutamente todo es una mala idea.

Nuestra recomendación sería seleccionar previamente las salas que más te interesan y dedicarle unas tres horas en una primera visita.

Desde enero de 2026 la entrada cuesta 22 € para nacionales o residentes del Espacio Económico Europeo y 32 € para el resto de visitantes. Abre de 9:00 a 18:00 lunes, jueves, sábado y domingo; miércoles y viernes amplía hasta las 21:00 y cierra los martes.

Nuestra opinión: merece muchísimo la pena, pero no sacrificaríamos un día entero de tres días en París intentando recorrer cada sala.

[ENTRADAS MUSEO DEL LOUVRE]

  • 10. Jardín de las Tullerías

Al salir del Louvre encontrarás directamente el Jardin des Tuileries, por lo que no hay demasiada lógica en visitar uno sin atravesar el otro.

Fue diseñado en el siglo XVII por André Le Nôtre, el mismo paisajista que posteriormente trabajó en Versalles, y conecta el Louvre con Place de la Concorde.

Más que considerarlo una “visita”, lo utilizaríamos como lo que realmente funciona mejor: un paseo y una pausa entre monumentos.

Puedes sentarte alrededor de los estanques, descansar en las famosas sillas verdes o continuar caminando hasta Concorde.

  • 11. Palais Royal

A pocos minutos del Louvre encontramos un sitio que muchas primeras visitas pasan por alto: Palais Royal.

El complejo nació en el siglo XVII y está formado por el palacio, galerías porticadas y un jardín bastante más tranquilo que otros espacios del centro.

En su patio están además las conocidas Colonnes de Buren, una instalación contemporánea formada por columnas a rayas blancas y negras que contrasta completamente con la arquitectura clásica del palacio.

No vendríamos desde la otra punta de París expresamente por ellas, pero estando al lado del Louvre, sí las incluiríamos.

  • 12. Place Vendôme

Place Vendôme representa ese París elegante de fachadas perfectamente simétricas, hoteles históricos y firmas de lujo.

En el centro se encuentra la Colonne Vendôme, levantada originalmente para conmemorar la victoria napoleónica de Austerlitz.

No necesitas dedicarle demasiado tiempo. Lo interesante es integrarla en el camino entre Tullerías, Opéra y Boulevard Haussmann.

Y si visitas París en Navidad, cambia bastante: las decoraciones de la plaza hacen que entonces sí le dedicaríamos más atención.

  • 13. Palais Garnier

La Ópera Garnier es uno de esos edificios que pueden sorprender bastante más por dentro que por fuera.

Fue inaugurada en 1875 y diseñada por Charles Garnier dentro de la gran transformación urbana de París durante el Segundo Imperio. El interior es deliberadamente exagerado: mármol, dorados, grandes escaleras, salones y el famoso techo de Marc Chagall en la sala principal.

Puede visitarse sin necesidad de asistir a una representación.

En 2026 la visita libre cuesta 15 € para adultos nacionales o residentes del EEE y 25 € para visitantes de fuera del EEE. Hay que tener en cuenta además que ensayos y representaciones pueden impedir el acceso a la sala principal incluso teniendo entrada.

Nuestra opinión: si te gusta la arquitectura, no nos quedaríamos únicamente con la fachada.

[ENTRADAS ÓPERA GARNIER]

  • 14. Galeries Lafayette Haussmann

Y ya que estás aquí, entra en Galeries Lafayette.

No porque necesites ir de compras, sino por dos cosas: su espectacular cúpula art nouveau y la terraza superior, desde donde puedes obtener una de las mejores vistas gratuitas del centro de París.

Además tienes justo al lado Printemps Haussmann.

En Navidad esta zona merece todavía más la pena por sus escaparates y por el enorme árbol que Galeries Lafayette instala bajo la cúpula.

  • 15. Île de la Cité

Si quieres entender dónde empezó París, tienes que llegar a Île de la Cité.

Esta pequeña isla situada en medio del Sena formaba parte del núcleo de la antigua Lutecia y concentra algunos de los monumentos históricos más importantes de toda la ciudad.

Aquí se encuentran Notre-Dame, Sainte-Chapelle, Conciergerie y Pont Neuf, así que recomendamos verla como un conjunto, no como cuatro chinchetas independientes en Google Maps.

  • 16. Catedral de Notre-Dame

Después del incendio de abril de 2019 y de más de cinco años de restauración, Notre-Dame volvió a abrir al público en diciembre de 2024.

Y esto ha cambiado bastante una visita actual a París: ya podemos volver a entrar.

La catedral comenzó a construirse en el siglo XII y tardó cerca de dos siglos en completarse. Ha sobrevivido a revoluciones, transformaciones urbanas, guerras y al incendio que destruyó gran parte de su cubierta y aguja.

La entrada a la catedral es completamente gratuita. Existe un sistema oficial de reserva de franja horaria también gratuito para reducir esperas, aunque no es obligatorio. Notre-Dame advierte expresamente de que ninguna plataforma está autorizada a vender entradas de acceso a la catedral.

Así que cuidado con cualquier web que intente venderte una supuesta entrada estándar.

Nuestra opinión: desde su reapertura ha vuelto directamente a nuestra lista de imprescindibles de una primera visita.

  • 17. Sainte-Chapelle

Apenas a unos minutos de Notre-Dame está uno de los interiores más espectaculares de París.

La Sainte-Chapelle fue construida en el siglo XIII por orden de Luis IX para albergar reliquias de la Pasión de Cristo. Desde fuera puede pasar relativamente desapercibida, pero la planta superior está rodeada por enormes vidrieras que ocupan aproximadamente la mayor parte de los muros.

Es precisamente por eso por lo que merece la entrada.

En 2026 cuesta 16 € para nacionales o residentes habituales del EEE y 22 € para visitantes que no lo sean. Existe también una entrada conjunta con la Conciergerie por 23 €/30 €, respectivamente.

Si solo pudiéramos elegir una iglesia de pago en París, esta estaría muy arriba.

[ENTRADAS SAINTE-CHAPELLE]

  • 18. Barrio Latino

Al cruzar desde Île de la Cité hacia la Rive Gauche entras en el Barrio Latino, una de las zonas que creemos que merece descubrirse andando y sin obsesionarse con monumentos.

Debe su nombre al latín utilizado antiguamente en la Universidad de París y conserva todavía una fuerte identidad universitaria alrededor de la Sorbona.

Aquí tienes Rue Mouffetard, librerías, pequeños restaurantes, iglesias como Saint-Étienne-du-Mont y calles que permiten ver un París bastante diferente al de Champs-Élysées.

No reduciríamos el Barrio Latino a “ir a cenar fondue”. Merece unas cuantas horas.

  • 19. Panthéon

Dentro del Barrio Latino destaca el Panthéon, construido originalmente como iglesia dedicada a Sainte-Geneviève y transformado posteriormente en un gran mausoleo nacional.

En su cripta descansan figuras como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Émile Zola, Marie Curie o Alexandre Dumas.

Además del interior y la cripta, determinadas modalidades de visita permiten acceder a zonas superiores con vistas de París.

Lo incluiríamos especialmente si te interesa la historia francesa; de lo contrario, su exterior puede ser suficiente en un viaje corto.

  • 20. Jardines de Luxemburgo

Muy cerca encontrarás los Jardines de Luxemburgo, creados en el siglo XVII alrededor del palacio encargado por María de Médici.

Y aquí haríamos algo que a veces se olvida cuando se prepara París: parar.

No todo tiene que ser una visita de pago ni un monumento con audioguía.

Los jardines están llenos de esculturas, fuentes, caminos y las conocidas sillas verdes parisinas. Si hace buen tiempo, comprar algo para comer y descansar aquí un rato puede terminar siendo uno de esos momentos que recuerdes más que otra iglesia.

  • 21. Saint-Germain-des-Prés

Saint-Germain es otro de los barrios donde el barrio es la visita.

Durante el siglo XX estuvo especialmente vinculado a escritores, filósofos y artistas. Sartre, Simone de Beauvoir y otros intelectuales frecuentaban cafés que continúan abiertos, como Café de Flore y Les Deux Magots.

No hace falta sentarte precisamente en ellos —y pagar el precio de hacerlo— para disfrutar de la zona.

Nos gusta especialmente porque permite enlazar muy fácilmente Jardines de Luxemburgo, Saint-Sulpice, Musée d’Orsay y el Sena mientras simplemente paseas.

  • 22. Montmartre y Sacré-Cœur

Montmartre merece bastante más que subir hasta Sacré-Cœur, hacer una fotografía y volver al metro.

Fue un pueblo independiente hasta su incorporación a París en 1860 y durante finales del XIX y comienzos del XX se convirtió en uno de los grandes centros de la vida artística parisina. Por sus calles pasaron Picasso, Renoir, Modigliani, Toulouse-Lautrec y muchos otros artistas.

Hoy es muchísimo más turístico, pero todavía conserva rincones preciosos si sales un poco de las calles más saturadas.

Aquí visitaríamos:

Place des Abbesses,
Mur des Je t’aime,
Rue de l’Abreuvoir,
Maison Rose,
Place du Tertre
y finalmente Sacré-Cœur.

La basílica ocupa uno de los puntos más altos de París y la explanada ofrece una panorámica enorme sobre la ciudad.

Nuestra opinión: dedicaríamos al menos media jornada a Montmartre. No lo trataríamos como una parada de una hora.

  • 23. Moulin Rouge y Pigalle

Bajando desde Montmartre puedes terminar en Pigalle y frente al Moulin Rouge, inaugurado en 1889 y convertido en uno de los grandes símbolos de la Belle Époque.

¿Es imprescindible ver un espectáculo? Para nosotros, no.

¿Tiene sentido pasar por delante si visitas Montmartre? Sí.

Especialmente porque está muy cerca y permite terminar el recorrido por la parte baja del barrio sin hacer ningún desplazamiento adicional.

  • 24. Le Marais y Place des Vosges

Si Montmartre representa el París bohemio, Le Marais tiene una personalidad completamente distinta.

Parte del barrio conserva una trama de calles estrechas anterior a las grandes reformas urbanas de Haussmann y mezcla hôtels particuliers, galerías, tiendas, restaurantes, patrimonio judío y una importante comunidad LGBTQ+.

Aquí no intentaría hacer una lista interminable de monumentos.

Caminaría por Rue des Rosiers, pasaría por Hôtel de Sully y acabaría en Place des Vosges, una de las plazas más bonitas de París y la más antigua de las grandes plazas monumentales de la ciudad.

Es también uno de los barrios en los que más recomendaríamos simplemente perderse un poco.

  • 25. Père-Lachaise

Si tienes cuatro o cinco días, añadiríamos el cementerio de Père-Lachaise.

Puede sonar extraño recomendar un cementerio entre los lugares que ver en París, hasta que lo visitas. Es prácticamente una ciudad dentro de la ciudad, con calles empedradas, esculturas, mausoleos y tumbas de personajes como Oscar Wilde, Jim Morrison, Édith Piaf, Molière o Chopin.

Además, permite descubrir una zona bastante menos monumental y turística que el centro de París.

Para un viaje de dos días no lo priorizaríamos. Con cuatro o cinco, sí empieza a tener sentido.

Mapa con todos los lugares que ver en París

En el mapa dejaríamos marcados los 25 lugares de esta guía y, sobre todo, los separaríamos por zonas para que se vea algo fundamental: muchos de ellos están prácticamente pegados entre sí.

París parece enorme cuando miras una lista de monumentos, pero una vez agrupas Torre Eiffel con Trocadéro, Louvre con Tullerías y Palais Royal, Île de la Cité con Barrio Latino o Montmartre con Pigalle, organizar el viaje se vuelve muchísimo más sencillo.

Otros lugares que ver en París si tienes más tiempo

Aquí sí ampliaría la lista, pero sin venderlos como imprescindibles para todo el mundo.

Podrías añadir Canal Saint-Martin, Parc des Buttes-Chaumont, Musée de l’Orangerie, Musée Rodin, Fondation Louis Vuitton, Bourse de Commerce, Catacumbas de París, Grande Mosquée, Bibliothèque Richelieu, Promenade Plantée o La Villette dependiendo de tus intereses.

Hay además una ausencia importante en muchas guías desactualizadas: el edificio principal del Centre Pompidou está cerrado desde otoño de 2025 por su gran renovación y no reabrirá hasta 2030. Por tanto, en 2026 no tiene sentido incluirlo como museo visitable dentro de una lista de imprescindibles, aunque puedes acercarte a la zona y algunas actividades del Pompidou continúan repartidas por otras sedes.

Y si ya has visto lo fundamental de París, entonces sí empezaríamos a mirar fuera de la ciudad.

Excursiones desde París que merecen la pena

La primera es bastante evidente: Versalles.

El palacio se encuentra fuera de París, por eso no lo hemos mezclado con nuestros 25 lugares anteriores. Si dispones de cuatro o cinco días, sí creemos que merece reservar aproximadamente medio día largo o incluso una jornada completa para conocer el palacio, los jardines y, si tienes tiempo, el Domaine de Trianon.

Después entrarían opciones como Disneyland París, Giverny si viajas durante su temporada de apertura o incluso una excursión más larga al Valle del Loira.

Pero aquí aplicaríamos una regla bastante sencilla: no sacrificaríamos París para hacer excursiones si solo tenemos dos o tres días.

Qué ver en París si tienes poco tiempo

Después de revisar muchas guías de París hay algo que creemos que conviene decir claramente: no necesitas ver 38 o 50 lugares para sentir que has conocido París.

Para una primera visita priorizaríamos por encima del resto:

Torre Eiffel y Trocadéro,
Louvre y Tullerías,
Notre-Dame + Sainte-Chapelle + Île de la Cité,
Montmartre y Sacré-Cœur,
Arco del Triunfo,
un paseo por el Sena,
y al menos uno de sus grandes barrios, como Le Marais, Barrio Latino o Saint-Germain.

Con tres o cuatro días ya añadiríamos Musée d’Orsay, Palais Garnier, Jardines de Luxemburgo, Les Invalides y más tiempo de barrios.

La diferencia es importante porque París se disfruta bastante menos cuando la conviertes en una carrera de monumento en monumento.

Qué reservar con antelación en París

Aquí tampoco reservaría absolutamente todo.

Sí llevaríamos cerradas las visitas que realmente condicionan el día, especialmente Torre Eiffel y Louvre, y dependiendo de vuestro planning también Sainte-Chapelle, Musée d’Orsay, Palais Garnier o cualquier actividad con horario concreto.

Notre-Dame es diferente: la entrada es gratuita y la reserva gratuita sirve para facilitar el acceso; no compres una supuesta entrada normal a la catedral porque la propia Notre-Dame advierte de que ningún intermediario está autorizado a venderla.

Para el resto intentaría dejar cierto margen. Una de las mejores cosas que puedes hacer en París sigue siendo caminar, cambiar de calle porque algo te ha llamado la atención y sentarte en una terraza sin mirar constantemente la hora de la siguiente reserva.

Nuestra selección: qué no nos perderíamos en un primer viaje

Si nos obligaran a reducir todo este artículo a 10 experiencias, nos quedaríamos con Torre Eiffel y Trocadéro, Louvre, Notre-Dame, Sainte-Chapelle, Montmartre y Sacré-Cœur, Arco del Triunfo, paseo por el Sena, Le Marais, Musée d’Orsay y Barrio Latino.

Y creemos que esta selección explica bastante bien por qué París funciona tan bien como destino: no depende únicamente de sus monumentos. En muy pocos kilómetros puedes pasar de uno de los museos más importantes del mundo a una catedral medieval, cruzar el Sena, sentarte en un jardín, recorrer un barrio lleno de historia y terminar viendo la Torre Eiffel iluminada.

Precisamente por eso intentar “verlo todo” suele ser la peor estrategia.

París merece dejar algunas cosas para la siguiente vez.

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