Qué ver en Miyajima: guía completa para visitar la isla
Miyajima fue uno de esos lugares de Japón que teníamos claro que queríamos visitar desde que empezamos a organizar el viaje. La imagen del gran torii rojo de Itsukushima aparentemente flotando sobre el mar es probablemente una de las más reconocibles del país, pero una vez allí descubrimos que la isla tiene bastante más que ofrecer que esa fotografía que todos tenemos en la cabeza.
Templos escondidos entre la montaña, ciervos paseando libremente por las calles, uno de los santuarios más importantes de Japón, senderos entre bosques, comida callejera y el Monte Misen dominando prácticamente toda la isla hacen que Miyajima dé para bastante más de lo que puede parecer inicialmente. Además, tiene una particularidad que condiciona mucho la visita: las mareas cambian completamente el paisaje varias veces al día, haciendo que el santuario y el gran torii puedan verse rodeados de agua o prácticamente sobre tierra firme.
Nosotros decidimos ir un poco más allá de la típica excursión desde Hiroshima y dormimos una noche en Miyajima. Y después de haberlo hecho, creemos que fue una de las mejores decisiones de nuestra ruta por Japón. Durante el día la isla recibe muchísimos visitantes, pero cuando empiezan a salir los últimos ferris y gran parte de los excursionistas regresan a Hiroshima, Miyajima cambia completamente. Poder pasear por sus calles mucho más tranquilas, ver el torii iluminado y disfrutar de la experiencia de dormir en un ryokan hizo que nuestra visita fuese bastante diferente.
En esta guía vamos a contaros qué ver en Miyajima, cómo llegar desde Hiroshima, cuánto tiempo dedicarle, cómo funcionan las mareas, si merece la pena subir al Monte Misen, dónde dormir y qué comer, además de todos los consejos que creemos que merece la pena conocer antes de visitar la isla.
Índice del artículo
- ¿Merece la pena visitar Miyajima?
- Cómo llegar a Miyajima desde Hiroshima
- Cuánto tiempo necesitas para visitar Miyajima
- Las mareas de Miyajima: algo que debes mirar antes de organizar la visita
- Mapa de los lugares imprescindibles de Miyajima
- Qué ver en Miyajima: lugares imprescindibles
- Cómo organizar Miyajima en un día
- ¿Merece la pena dormir en Miyajima?
- Dónde dormir en Miyajima: nuestra experiencia en un ryokan
- Qué comer en Miyajima
- Los ciervos de Miyajima
- Mejor época para visitar Miyajima
- Consejos para visitar Miyajima
- Preguntas frecuentes sobre Miyajima
- Nuestra opinión sobre Miyajima
¿Merece la pena visitar Miyajima?
Para nosotros, sí. Y no únicamente por ver el gran torii.
Miyajima, cuyo nombre oficial es Itsukushima, ha sido considerada durante siglos una isla sagrada. Precisamente por ese carácter sagrado, el Santuario de Itsukushima fue construido sobre el agua y no directamente sobre tierra firme. El santuario actual tiene sus raíces en una fundación tradicionalmente fechada en el año 593, aunque fue desarrollado posteriormente hasta adoptar la forma por la que lo conocemos hoy.
Eso hace que la visita tenga bastante más contexto del que parece cuando únicamente vemos una fotografía del torii. El santuario, la montaña, los templos y el propio paisaje forman parte de una misma historia, y creemos que merece la pena dedicar tiempo a recorrer la isla en lugar de llegar, hacerse la fotografía y volver directamente al ferry.
Además, Miyajima está muy cerca de Hiroshima, por lo que encaja perfectamente en prácticamente cualquier primera ruta por Japón que pase por esta zona. La gran decisión será cuánto tiempo dedicarle, porque puede visitarse en una excursión de un día o convertirse en una experiencia bastante más completa pasando una noche en la isla.
Cómo llegar a Miyajima desde Hiroshima
La forma más habitual de llegar a Miyajima consiste en viajar primero hasta Miyajimaguchi, desde donde salen los ferris que cruzan hasta la isla. Desde la estación de Hiroshima podemos utilizar la línea JR Sanyo hasta Miyajimaguchi y, una vez allí, caminar unos minutos hasta la terminal marítima.
El trayecto en ferry es muy corto y existen dos compañías principales que realizan la conexión desde Miyajimaguchi. Una de ellas es JR West Miyajima Ferry, especialmente interesante si viajamos con un Japan Rail Pass o determinados pases de JR West, ya que estos son válidos para el trayecto de ferry. La propia compañía confirma actualmente que acepta Japan Rail Pass y JR-West Rail Pass.
Hay además un pequeño detalle que conviene conocer antes de llegar: desde 2023 existe una Miyajima Visitor Tax de 100 yenes por persona al entrar en la isla, independiente del precio del ferry. Por tanto, incluso cuando nuestro ferry esté incluido en un pase JR, tendremos que abonar esta tasa salvo que estemos dentro de alguno de los supuestos de exención.
El JR Ferry tiene además un recorrido especialmente interesante en determinados servicios porque permite contemplar el gran torii desde el mar antes de llegar a Miyajima. No es una razón suficiente para reorganizar todo el día, pero sí merece la pena colocarse en el exterior del barco si el tiempo acompaña porque es una primera imagen bastante espectacular de la isla.
Existe también otra alternativa muy interesante si queremos combinar Hiroshima y Miyajima: el World Heritage Sea Route, un barco que comunica directamente la zona del Parque de la Paz de Hiroshima con Miyajima. Actualmente el trayecto dura aproximadamente 45 minutos, por lo que evita tener que regresar a la estación de Hiroshima, coger el tren hasta Miyajimaguchi y posteriormente el ferry. Es más caro que la combinación JR, pero dependiendo de cómo organicemos el día puede ahorrar bastante tiempo.
Nuestra recomendación sería comparar ambas opciones según vuestro itinerario. Si salís directamente desde la estación de Hiroshima y utilizáis JR Pass, la combinación tren + JR Ferry resulta muy sencilla. Si estáis visitando el Parque de la Paz y queréis continuar directamente hacia Miyajima, el barco puede tener muchísimo sentido.
Cuánto tiempo necesitas para visitar Miyajima
Miyajima se puede visitar en un día completo, y de hecho es lo que hace la mayoría de viajeros que llegan desde Hiroshima. Si cogemos uno de los primeros ferris y organizamos bien el día podemos conocer Itsukushima, Daisho-in, Senjokaku, recorrer las principales calles y subir al Monte Misen.
La propia Asociación Turística de Miyajima propone un recorrido de aproximadamente cinco horas que incluye Itsukushima, Daishoin, Momijidani, el Monte Misen, la pagoda de cinco pisos y Senjokaku. Nosotros dejaríamos algo más de margen porque preferimos visitar los sitios tranquilamente, parar a comer y tener cierta flexibilidad para adaptarnos a las mareas.
Si únicamente disponéis de unas horas, también es posible hacer una visita más corta centrada en el santuario, el torii, Daisho-in y Senjokaku. La oficina de turismo tiene incluso un recorrido de unas tres horas que cubre aproximadamente esa zona monumental.
Ahora bien, si vuestro itinerario os permite dormir una noche en Miyajima, nosotros lo haríamos. No porque necesitemos obligatoriamente dos días completos para ver sus monumentos, sino porque la experiencia cambia cuando desaparece buena parte del turismo de un día. Además, dormir allí nos permite jugar mucho mejor con las mareas y repartir la visita sin tener la sensación de estar mirando constantemente la hora del último ferry.
Las mareas de Miyajima: algo que debes mirar antes de organizar la visita
Este es probablemente uno de los consejos más importantes de toda la guía.
El aspecto del Santuario de Itsukushima y del gran torii cambia completamente dependiendo de la marea. Con marea alta, el agua entra bajo las pasarelas del santuario y el conjunto parece flotar sobre el mar. Es la imagen más característica de Miyajima y, para nosotros, uno de los momentos más bonitos para verlo.
Con marea baja sucede justo lo contrario. El agua retrocede dejando al descubierto buena parte del terreno que rodea al santuario y podemos acercarnos caminando prácticamente hasta los pies del gran torii.
No existe una hora fija que podamos recomendar porque las mareas cambian cada día. La Asociación Turística de Miyajima dispone de un calendario en el que podemos introducir nuestra fecha de visita y consultar no solo las horas de pleamar y bajamar, sino también las franjas aproximadas en las que se puede caminar hasta el torii y aquellas en las que el santuario parece estar flotando sobre el agua.
Por eso nosotros consultaríamos las mareas antes de cerrar el orden de la visita. Si vamos a pasar un día completo y los horarios acompañan, lo ideal es intentar ver Miyajima en los dos estados. No hace falta organizar cada minuto alrededor de ellas, pero sí merece la pena saber cuándo se producirá la pleamar y la bajamar.
Consultar las mareas de Miyajima
Mapa de los lugares imprescindibles de Miyajima
Antes de empezar con todos los lugares que ver en Miyajima, os recomendamos echar un vistazo al mapa. La zona turística principal es bastante compacta y muchos de los lugares se pueden recorrer caminando fácilmente, pero el Monte Misen queda bastante más alejado y requiere reservar una parte importante del día.
En el mapa marcaríamos:
Itsukushima Shrine · Gran Torii · Daisho-in · Daiganji · Senjokaku · Pagoda de cinco pisos · Omotesando · Machiya-dori · Parque Momijidani · Estación del teleférico de Momijidani · Shishiiwa · Monte Misen · Mirador del Monte Misen.
La propia guía oficial de Miyajima calcula desde la terminal del ferry unos 12 minutos caminando hasta Itsukushima, 20 minutos hasta Daisho-in, 10 minutos hasta Senjokaku y la pagoda y alrededor de 20-25 minutos hasta Momijidani y la zona del teleférico, por lo que prácticamente toda la parte baja de la isla se puede recorrer perfectamente a pie.
Qué ver en Miyajima: lugares imprescindibles
Miyajima no tiene decenas de monumentos que tengamos que ir tachando de una lista. Su atractivo está más en combinar unos cuantos lugares realmente importantes con el ambiente de la isla, las calles tradicionales y la naturaleza que rodea el Monte Misen. Estos son los lugares que nosotros incluiríamos en una primera visita.
Santuario de Itsukushima
Es el gran imprescindible de Miyajima y uno de los santuarios sintoístas más especiales que vimos durante nuestro viaje por Japón. Parte de su singularidad está precisamente en su ubicación: la isla se consideraba sagrada y el santuario fue construido sobre la zona afectada por las mareas, creando esa sensación de estar flotando cuando sube el agua.
El recorrido se realiza por sus características pasarelas de madera, conectando diferentes pabellones mientras el gran torii aparece al fondo. La experiencia cambia muchísimo dependiendo de la marea, así que, si tenéis la posibilidad, intentaríamos entrar cuando haya suficiente agua para apreciar el conjunto tal y como fue concebido.
Actualmente el santuario abre generalmente desde las 6:30, mientras que la hora de cierre varía según la época del año, llegando aproximadamente hasta las 18:00 en determinados periodos. La entrada general para adultos es actualmente de 300 yenes.
No dedicaríamos simplemente diez minutos a cruzarlo. Merece la pena detenerse en las pasarelas, observar cómo cambia la perspectiva del torii y entender que estamos visitando un lugar que forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO y que ha marcado la identidad de Miyajima durante siglos.
El gran torii de Miyajima
Aunque forma parte del conjunto de Itsukushima, creemos que merece tratarlo por separado porque es probablemente la imagen más famosa de toda la isla.
El enorme torii se encuentra frente al santuario y su aspecto cambia completamente con la marea. Cuando el agua está alta parece levantarse directamente sobre el mar; cuando baja podemos caminar por la arena hasta acercarnos a su base.
Nuestra recomendación es no elegir entre uno u otro momento si podemos ver los dos. La marea alta ofrece la imagen más característica, pero acercarnos caminando durante la bajamar nos permite apreciar mucho mejor las dimensiones de la estructura.
Si dormimos en Miyajima aparece además una tercera posibilidad: verlo iluminado por la noche, cuando la isla está mucho más tranquila. Para nosotros es precisamente una de esas pequeñas experiencias que justifican pasar una noche aquí.
Templo Daisho-in
Daisho-in es uno de los lugares que no dejaríamos fuera de la visita aunque dispongamos únicamente de un día. Está situado a los pies del Monte Misen y es uno de los templos más importantes de la escuela budista Shingon en el oeste de Japón. Históricamente mantuvo además una estrecha relación con el Santuario de Itsukushima.
Más allá de su importancia religiosa, nos parece uno de esos templos en los que merece la pena caminar sin demasiada prisa. El complejo se extiende por la ladera y está formado por diferentes pabellones, escaleras, pequeñas estatuas y rincones que hacen que la visita sea mucho más entretenida de lo que puede sugerir simplemente verlo señalado en un mapa.
Actualmente la entrada es gratuita y el horario habitual indicado por la Asociación Turística es de 8:00 a 17:00.
Precisamente porque muchos visitantes se concentran alrededor del torii y del santuario, Daisho-in puede sentirse algo más tranquilo y creemos que aporta una cara bastante diferente de Miyajima.
Senjokaku
Muy cerca de la pagoda de cinco pisos encontramos Hokoku Shrine, más conocido como Senjokaku, cuyo nombre puede traducirse aproximadamente como “pabellón de los mil tatamis”.
Toyotomi Hideyoshi ordenó su construcción en 1587 como espacio destinado a la recitación de sutras por los fallecidos en la guerra, pero el edificio quedó inacabado tras su muerte. Precisamente esa falta de terminación es una de sus características más curiosas: no tiene un techo interior completo ni la puerta exterior que estaba prevista originalmente.
Es además la estructura de madera más grande de Miyajima y tiene un aspecto completamente diferente al rojo intenso que asociamos con Itsukushima. Su enorme espacio abierto, la madera sin pintar y las vistas que se abren entre sus columnas hacen que merezca muchísimo más la pena de lo que puede parecer inicialmente.
Actualmente abre aproximadamente de 8:30 a 16:30 y la entrada para adultos cuesta 100 yenes.
Pagoda de cinco pisos
Junto a Senjokaku encontramos la pagoda de cinco pisos, una de las construcciones que más destacan cuando observamos Miyajima desde diferentes puntos de la isla.
No necesitamos dedicarle una visita larguísima, pero su ubicación hace que sea muy fácil combinarla con Senjokaku y merece la pena acercarse. Además, el contraste entre el rojo de la pagoda, los árboles y las construcciones tradicionales de la zona crea uno de los rincones más fotogénicos de Miyajima.
Nosotros no trataríamos la pagoda como una visita independiente para la que haya que reservar una hora, sino como parte del recorrido por esta zona antes o después de acercarnos a Omotesando.
Omotesando
Omotesando es la principal calle comercial de Miyajima y seguramente pasaremos por ella varias veces durante nuestra estancia. Está llena de tiendas de recuerdos, restaurantes y pequeños puestos donde probar algunos de los productos más conocidos de la isla.
Es una zona bastante turística, especialmente en las horas centrales del día, pero no por ello creemos que haya que evitarla. Forma parte de la experiencia de Miyajima y es uno de los mejores sitios para parar a comer unas ostras, probar un Momiji Manju o simplemente pasear entre tiendas.
Nuestro consejo sería no verla únicamente como “la calle de las tiendas”. Merece la pena recorrerla tranquilamente y después desviarse hacia algunas de las calles paralelas, donde el ambiente cambia bastante.
Machiya-dori
Precisamente una de esas alternativas es Machiya-dori, una calle paralela a Omotesando que conserva un ambiente bastante más tradicional.
Aquí encontramos antiguas casas de comerciantes y una imagen de Miyajima mucho menos comercial. No hay que desplazarse expresamente media isla para verla porque está prácticamente integrada en el recorrido por el centro, así que recomendamos incluirla simplemente como parte del paseo.
Es uno de esos pequeños lugares que quizá no aparezca entre las cinco fotografías más famosas de Miyajima, pero ayuda a que la visita no consista únicamente en ir enlazando monumentos.
Parque Momijidani
Al pie del Monte Misen encontramos el Parque Momijidani, una zona arbolada que atravesaremos además si vamos hacia la estación inferior del teleférico.
Es especialmente conocido en otoño por sus arces japoneses y la intensidad de sus colores, hasta el punto de estar considerado uno de los paisajes otoñales más bonitos de la isla. Pero incluso fuera de esa época nos parece un paseo muy agradable y una buena transición entre la zona monumental y la parte más natural de Miyajima.
Si viajáis durante el momiji, aproximadamente entre finales de octubre y noviembre dependiendo del año, esta zona gana todavía más protagonismo.
Monte Misen
El Monte Misen es el punto más alto de Miyajima, con 535 metros, y ocupa prácticamente el corazón de la isla. Además de las vistas sobre el Mar Interior de Seto, la montaña tiene una enorme importancia religiosa y está vinculada a Kobo Daishi, fundador del budismo Shingon japonés.
Y aquí hay algo importante que debemos saber antes de organizar el día: el teleférico no nos deja en la cima del Monte Misen.
El Miyajima Ropeway parte desde Momijidani y llega hasta Shishiiwa realizando dos tramos. Actualmente funciona normalmente de 9:00 a 16:00, con último servicio de regreso a las 16:30, y cuesta 2.000 yenes ida y vuelta para un adulto. El recorrido del primer tramo dura unos diez minutos y el segundo aproximadamente cuatro.
Desde la estación superior todavía tendremos que caminar para llegar hasta la cima y el mirador del Monte Misen. Por tanto, no plantearíamos esta visita como “subir en teleférico, hacer una foto y bajar”. Si queremos llegar arriba y recorrer la zona religiosa de la montaña necesitamos reservar bastante más tiempo.
También podemos subir caminando desde la parte baja de Miyajima. Existen tres rutas principales: Daishoin, Momijidani y Omoto. La ruta de Daishoin tarda aproximadamente entre 1 hora y 30 minutos y 2 horas; Momijidani alrededor de 1 hora y 30 minutos y Omoto unas 2 horas, siempre como tiempos orientativos.
¿Merece la pena subir? Si tenemos un día completo y nos gusta combinar monumentos con naturaleza, sí. Si únicamente disponemos de tres o cuatro horas en Miyajima, nosotros priorizaríamos la zona monumental y dejaríamos Misen para otra ocasión.
Además, antes de subir comprobaríamos siempre el funcionamiento del teleférico y el estado de los senderos, porque pueden producirse cierres por mantenimiento, viento, tormentas u otras incidencias. En mayo de 2026, por ejemplo, hubo restricciones temporales de acceso a la montaña por un incendio en Misen Reikado, posteriormente levantadas.
Cómo organizar Miyajima en un día
Si visitamos Miyajima como excursión desde Hiroshima, intentaríamos llegar relativamente pronto. No hace falta estar esperando al primer ferry de la mañana, pero sí evitaríamos aparecer a mediodía si queremos incluir el Monte Misen.
Lo primero que haríamos sería consultar las mareas. A partir de ahí organizaríamos el orden de Itsukushima y el torii para intentar ver al menos uno de los momentos más interesantes del día. Después recorreríamos Daisho-in, Senjokaku y la pagoda y dejaríamos varias horas para Momijidani y el Monte Misen si queremos subir.
Omotesando y Machiya-dori son mucho más fáciles de encajar. Podemos recorrerlas entre visitas, utilizarlas para parar a comer o dejarlas para cuando regresemos de la montaña.
Si no queremos subir al Monte Misen, el día se vuelve muchísimo más relajado. Podemos dedicar más tiempo a los templos, esperar tranquilamente al cambio de marea, comer sin prisas y recorrer algunos rincones menos turísticos de la isla.
Lo que no haríamos sería intentar meter Miyajima en dos horas únicamente porque queremos visitar Hiroshima el mismo día. Se puede ver el torii y el santuario, sí, pero creemos que se pierde gran parte de lo que hace especial a la isla.
¿Merece la pena dormir en Miyajima?
Para nosotros, sí, siempre que tengamos suficientes días en la ruta.
Y aquí no queremos decir que sea imprescindible. Se puede visitar perfectamente Miyajima desde Hiroshima y volver el mismo día. Pero dormir en la isla nos permite conocer una versión bastante diferente del lugar.
Durante las horas centrales, especialmente en temporada alta, la zona de Itsukushima y Omotesando puede estar bastante concurrida. Conforme avanza la tarde, muchos visitantes empiezan a regresar hacia Hiroshima y el ambiente cambia.
Ese fue uno de los motivos por los que nosotros decidimos quedarnos. Poder pasear posteriormente con mucha más tranquilidad, ver el gran torii iluminado y no tener que organizar todo el día pensando en el ferry de regreso hizo que disfrutáramos muchísimo más de Miyajima. Además, pasar una noche aquí nos permite convertir el alojamiento en parte de la propia experiencia.
Dónde dormir en Miyajima: nuestra experiencia en un ryokan
Nosotros decidimos aprovechar la noche en Miyajima para dormir en un ryokan, un tipo de alojamiento tradicional japonés que creemos que merece la pena probar al menos una vez durante un viaje por Japón.
Nos alojamos en el Miyajima Seaside Hotel, donde pudimos disfrutar de una habitación tradicional japonesa con tatami y futón, cena kaiseki y onsen. Más que utilizarlo simplemente como un lugar donde dormir, lo planteamos como otra experiencia del viaje.
Precisamente por eso creemos que Miyajima es un buen lugar para hacerlo. Después de pasar el día recorriendo la isla podemos regresar al ryokan, disfrutar de la cena y del onsen y quedarnos a dormir sin necesidad de regresar a Hiroshima.
Eso sí, dormir en Miyajima suele ser más caro que alojarse en Hiroshima, especialmente si buscamos un ryokan tradicional con cena y desayuno incluidos. Si vuestro presupuesto es ajustado, visitar la isla durante el día y regresar a Hiroshima es una opción completamente válida.
Pero si queréis daros un capricho durante el viaje, para nosotros es uno de los lugares donde tiene más sentido hacerlo.
Qué comer en Miyajima
La gastronomía también forma parte de la visita y hay varios productos que merece la pena probar. No llenaríamos el día de restaurantes porque una de las cosas más entretenidas es precisamente ir probando algunas especialidades mientras recorremos Omotesando.
Ostras de Hiroshima. Hiroshima es una de las zonas más conocidas de Japón por sus ostras y en Miyajima encontraremos multitud de lugares donde probarlas. Las veremos a la parrilla, fritas o preparadas de diferentes maneras. Si os gustan, aquí tienen que caer.
Anago-meshi. Es uno de los platos más representativos de la zona. Se prepara con anago —congrio japonés— cocinado normalmente a la parrilla y servido sobre arroz con salsa. Si queremos hacer una comida algo más completa en Miyajima, sería uno de los platos que buscaríamos.
Momiji Manju. Probablemente sea el dulce más característico de Miyajima. Tiene forma de hoja de arce —momiji— y tradicionalmente está relleno de anko, la pasta dulce de judía roja tan habitual en Japón, aunque actualmente encontraremos muchísimos sabores diferentes.
Una versión especialmente curiosa es el Age Momiji, que se sirve frito y caliente. Nosotros aprovecharíamos Omotesando para probar alguno mientras recorremos la zona.
No intentaría meter aquí platos japoneses genéricos simplemente porque podamos encontrarlos en la isla. Si estamos escribiendo sobre qué comer en Miyajima, preferimos centrarnos en aquello que realmente tiene relación con Miyajima y Hiroshima.
Los ciervos de Miyajima
Una de las primeras cosas que probablemente veremos nada más salir del ferry son los ciervos que viven libremente por la isla.
Aunque inevitablemente recuerdan a Nara, la experiencia es bastante diferente. En Miyajima no encontraremos los famosos shika senbei para alimentarlos y no debemos darles comida. Son animales salvajes y la recomendación es mantener una distancia razonable y no interferir con ellos.
También tendremos que vigilar nuestras cosas. Los ciervos pueden acercarse buscando comida y cualquier papel, mapa o bolsa que llevemos en la mano puede despertar su curiosidad.
Forman parte del paisaje de Miyajima y seguramente terminemos haciendo bastantes fotografías con ellos, pero siempre desde el respeto y sin convertirlos en una atracción a la que alimentar.
Mejor época para visitar Miyajima
Miyajima se puede visitar durante todo el año, pero hay dos épocas especialmente bonitas: primavera y otoño.
Durante la primavera podemos encontrar los cerezos en flor, mientras que el otoño transforma especialmente la zona de Momijidani gracias a sus arces. No es casualidad que Momijidani signifique precisamente algo parecido a “valle de los arces”.
El verano puede ser bastante caluroso y húmedo, algo que debemos tener especialmente en cuenta si queremos subir andando al Monte Misen. En invierno encontraremos temperaturas más bajas pero también puede haber menos visitantes, y el paisaje sigue mereciendo perfectamente la pena.
Nosotros no condicionaría todo un viaje a Japón únicamente por cuál sea la “mejor” época para Miyajima. Si nuestra ruta pasa por Hiroshima, incluiríamos la isla independientemente de la estación. Lo que sí adaptaríamos sería la forma de visitarla: más precaución con el calor en verano, horas de luz en invierno y bastante más demanda durante determinados periodos de primavera y otoño.
Consejos para visitar Miyajima
Si tuviéramos que preparar nuevamente la visita, hay varias cosas que tendríamos en cuenta. La primera sería consultar las mareas antes de llegar, porque condicionan muchísimo más la experiencia que cualquier orden fijo que podamos copiar de una ruta de Internet. La segunda sería decidir desde el principio si queremos subir al Monte Misen, ya que eso determina cuánto tiempo necesitamos realmente en la isla.
También comprobaríamos los horarios del teleférico el mismo día, llevaríamos calzado cómodo si vamos a subir a la montaña y evitaríamos dejar la visita a Itsukushima para demasiado tarde sin consultar previamente su hora de cierre. Los horarios de templos y transportes pueden cambiar, así que siempre merece la pena revisar la información oficial poco antes del viaje.
Si visitamos Miyajima en un día, intentaríamos llegar por la mañana y evitaríamos obsesionarnos con verlo absolutamente todo. Preferimos visitar Itsukushima, Daisho-in y el resto de imprescindibles con tranquilidad antes que correr de un sitio a otro únicamente para tacharlos de una lista.
Y si podemos permitirnos pasar una noche, volveríamos a dormir en Miyajima. No porque sea necesario para decir que hemos visto la isla, sino porque precisamente las horas posteriores a la marcha de muchos excursionistas fueron parte de lo que más nos gustó.
Preguntas frecuentes sobre Miyajima
¿Cuánto tiempo hace falta para visitar Miyajima?
Recomendamos al menos un día completo si queremos visitar los principales templos y subir al Monte Misen. Si no vamos a subir a la montaña, podemos conocer los principales imprescindibles en unas cinco o seis horas. Si nuestro itinerario lo permite, pasar una noche en la isla nos parece todavía mejor.
¿Se puede visitar Miyajima y Hiroshima el mismo día?
Sí, pero tendremos que seleccionar bastante bien qué queremos ver. Es posible combinar los principales lugares de Hiroshima con unas horas en Miyajima, aunque nosotros preferimos dedicar más tiempo a cada destino. Si tenemos únicamente un día para ambos, el barco directo entre el Parque de la Paz y Miyajima puede ayudarnos a optimizar los desplazamientos. Actualmente el trayecto dura aproximadamente 45 minutos.
¿Está incluido el ferry de Miyajima en el Japan Rail Pass?
El JR West Miyajima Ferry acepta actualmente Japan Rail Pass y determinados JR-West Rail Pass, pero la tasa turística de Miyajima de 100 yenes se cobra por separado.
¿Hay que reservar el ferry para ir a Miyajima?
Para los ferris habituales desde Miyajimaguchi normalmente no necesitamos organizar la visita como si fuese un vuelo con asiento reservado. Si utilizamos servicios diferentes, como el barco directo desde el Parque de la Paz, sí recomendamos consultar disponibilidad y condiciones específicas.
¿Merece la pena subir al Monte Misen?
Si tenemos un día completo, hace buen tiempo y nos gusta combinar naturaleza con visitas culturales, sí. Las vistas y la zona religiosa de la montaña aportan una parte completamente diferente de Miyajima. Si tenemos pocas horas, priorizaríamos Itsukushima, el torii, Daisho-in, Senjokaku y el paseo por la zona baja.
¿El teleférico llega hasta la cima del Monte Misen?
No. El teleférico llega hasta la zona de Shishiiwa y desde allí todavía debemos continuar caminando para alcanzar la cima y el mirador del Monte Misen. El monte alcanza los 535 metros de altitud.
¿Se puede caminar hasta el torii de Miyajima?
Sí, pero únicamente cuando la marea baja lo suficiente. La web oficial de turismo de Miyajima permite consultar para cada fecha las franjas aproximadas en las que se puede caminar hasta el gran torii.
¿Merece la pena dormir en Miyajima?
Para nosotros sí. No es imprescindible y supone normalmente gastar más que durmiendo en Hiroshima, pero permite disfrutar de la isla con mucha más tranquilidad cuando se marchan buena parte de los visitantes. Si además aprovechamos para dormir en un ryokan, creemos que puede convertirse en una de las experiencias más especiales de una ruta por Japón.
Nuestra opinión sobre Miyajima
Miyajima acabó siendo bastante más que la visita al famoso torii que imaginábamos antes del viaje. Evidentemente, ver el Santuario de Itsukushima rodeado por el agua es uno de esos momentos que asociamos inmediatamente con Japón, pero lo que realmente hizo especial nuestra estancia fue el conjunto: caminar por los templos, subir hacia la montaña, encontrarnos ciervos por las calles, probar la comida de la isla y, sobre todo, quedarnos cuando muchos visitantes ya habían regresado a Hiroshima.
Si únicamente tenéis un día, no dejaríamos Miyajima fuera de una primera ruta por Japón. Llegaríamos por la mañana, consultaríamos previamente las mareas y decidiríamos si incluir el Monte Misen en función del tiempo disponible.
Pero si vuestra ruta os permite añadir una noche, nuestra elección sería diferente: dormiríamos en Miyajima otra vez. No hace falta hacerlo para conocer sus imprescindibles, pero sí creemos que permite disfrutar de una cara de la isla que muchos viajeros que vienen únicamente unas horas desde Hiroshima no llegan a ver.
Y precisamente esa combinación entre uno de los paisajes más conocidos de Japón y la tranquilidad que puede llegar a tener la isla cuando termina el día es lo que hizo que Miyajima se convirtiera en uno de los lugares que más recordamos de nuestro viaje.
Si estás organizando un viaje por libre, puedes continuar preparando la ruta con nuestra Guía de Japón. También puedes echar un vistazo a nuestra información sobre Tokio, Kioto, Osaka y Nara para terminar de organizar el itinerario.
Esperamos que nuestra guía de Miyajima te sirva de ayuda como punto de partida para organizar tu viaje a la ciudad. Cualquier duda recuerda que nos puedes contactar a través de info@megustairdeviaje.com o Instagram.